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martes, 21 de enero de 2014


Descubren una lesión epigenética en enfermos de Alzheimer



L'HOSPITALET DE LLOBREGAT (BARCELONA), 20 Ene. (EUROPA PRESS) -
   Investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell), en L'Hospitalet de Llobregat, han demostrado por primera vez la existencia de lesión epigenética en el cerebro de los enfermos de Alzheimer, según ha informado el centro.

   El descubrimiento, publicado en la revista 'Hippocampus', ha sido liderado por el director del Programa de Epigenética y Biología del Cáncer del Idibell, Manel Esteller, en colaboración con el Instituto de Neuropatología del Idibell dirigido por Isidre Ferrer.

   A nivel patológico, la enfermedad de Alzheimer se caracteriza por la acumulación, en el cerebro de los pacientes, de depósitos de proteínas, formados por placas de la proteína llamada beta-amiloide y por ovillos enrollados de la proteína tau.

   El análisis del Idibell ha estudiado 30.000 interruptores moleculares en la región del hipocampo, y ha observado que el gen DUSP22 se apaga en los enfermos de Alzheimer a medida que avanza la enfermedad.

   Según el director del estudio, Manel Esteller, "lo más importante fue descubrir que este gen regula la proteína tau; por lo tanto, quizás parte de la acumulación de proteínas tau que se produce en el cerebro de los enfermos con Alzheimer sea consecuencia de la inactivación epigenética de DUSP22".

   Esteller apunta que el hallazgo es relevante para conocer las causas de la enfermedad y también "para probar en el futuro posibles tratamientos que actúen sobre estos interruptores moleculares epigenéticos".

Información procedente de: http://www.europapress.es

sábado, 18 de enero de 2014

Ocho semanas de meditación pueden cambiar el cerebro

Las áreas de materia gris relacionadas con la memoria, la empatía y el estrés se transforman de forma considerable


Ocho semanas de meditación pueden cambiar el cerebro
 
La meditación puede provocar cambios considerables en las estructuras del cerebro
 
No lo dice un grupo «new age», ni unos amantes de la pseudociencia o de la falsa espiritualidad, sino un equipo de psiquiatras liderado por el Hospital General de Massachusetts, que ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud. 
 
«Aunque la práctica de la meditación está asociada a una sensación de tranquilidad y relajación física, los médicos han afirmado durante mucho tiempo que la meditación también proporciona beneficios cognitivos y psicológicos que persisten durante todo el día», explica la psiquiatra Sara Lazar, autora principal del estudio. «La nueva investigación demuestra que los cambios en la estructura del cerebro pueden estar detrás de esos beneficios demostrados, y que la gente no se siente mejor solo porque se han relajado», apunta.

Lazar ya había realizado estudios previos en los que había encontrado diferencias estructurales entre los cerebros de los profesionales de la meditación, con experiencia en este tipo de prácticas, y los individuos sin antecedentes, como, por ejemplo, un mayor grosor de la corteza cerebral en áreas asociadas con la atención y la integración emocional. Pero entonces la investigadora no pudo confirmar si este proceso había sido fruto de, simplemente, haber pasado unos ratos de reflexión.

Conciencia sin prejuicios

Para el estudio actual, los científicos tomaron imágenes por resonancia magnética de la estructura cerebral de 16 voluntarios dos semanas antes y después de realizar un curso de meditación de ocho semanas, un programa para reducir el estrés coordinado por la Universidad de Massachusetts. Además de las reuniones semanales, que incluían la práctica de la meditación consciente, que se centra en la conciencia sin prejuicios de sensaciones y sentimientos, los voluntarios recibieron unas grabaciones de audio para seguir con sus cavilaciones en casa. 

Los participantes en el grupo de meditación pasaron 27 minutos cada día practicando estos ejercicios. Sus respuestas a un cuestionario médico señalaban mejoras significativas en comparación con las respuestas antes del curso. El análisis de las imágenes por resonancia magnética encontró un incremento de la densidad de materia gris en el hipocampo, una zona del cerebro importante para el aprendizaje y la memoria, y en estructuras asociadas a la autoconciencia, la compasión y la introspección. Además, se descubrió una disminución de la materia gris en la amígdala cerebral, un conjunto de núcleos de neuronas localizadas en la profundidad de los lóbulos temporales, lo que está relacionado con una disminución el estrés. Ninguno de estos cambios fueron observados en el grupo de control formado por otros voluntarios, lo que demuestra que no fueron resultado solo del paso del tiempo.

«Es fascinante ver la plasticidad del cerebro y cómo, mediante la práctica de la meditación, podemos jugar un papel activo en el cambio del cerebro y puede aumentar nuestro bienestar y calidad de vida», dice Britta Hölzel, autora principal del estudio. El hallazgo abre las puertas a nuevas terapias para pacientes que sufren problemas graves de estrés, como los que soportan un agudo estrés post-traumático tras una mala experiencia.

Información procedente de: http://www.abc.es

En cinco años se podría prevenir el Alzheimer

El mundo de la ciencia calcula que en cinco años más se podrá dar un gran salto adelante en el tratamiento del Alzheimer, con drogas que se podrían tomar preventivamente para demorar la aparición de la enfermedad.



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Una enfermedad devastadora.

Los investigadores dicen que una nueva droga permite aspirar a tratar pacientes con demencia senil suave, y podría también ser más efectiva si se le administra a los que están en riesgo de contraer la enfermedad mucho antes de que muestren ningún síntoma, según informa hoy Laura Donnelly, corresponsal de salud del Daily Telegraph de Londres.

El doctor Eric Karran, director de investigaciones en el Centro de Investigaciones del Alzheimer de Gran Bretaña, anunció que los científicos están muy esperanzados de lograr, en cinco años más, un gran avance en el tratamiento con drogas par impedir el mal de Alzheimer.

Si tienen éxito las próximas pruebas con la droga, aquellos que tengan una historia familiar de demencia senil serán sometidos a inyecciones mensuales diez años antes de que aparezcan señales de la enfermedad, así como hay millones de personas que ahora toman statinas para prevenir la enfermedad coronaria, dijo. Anticipándose a la cumbre del G8 la semana próxima, Darran dijo que las pruebas sugirieron que una droga llamada solamezumab podría demorar la aparición de la enfermedad, deteniendo problemas con la función cerebral y la conducta en aquellos que tienen demencia suave.

Al principio los estudios probaron la droga en pacientes con demencia suave a moderada, donde el tratamiento no logró resultados efectivos.
Pero cuando el análisis examinó el impacto de la droga en aquellos con demencia suave, los investigadores descubrieron que tenía en efecto en el cerebro y en la memoria.

Ahora investigadores en Estados Unidos están reclutando gente para un estudio que examinará el impacto sólo en pacientes con demencia suave.
Si las pruebas demuestran que las drogas funcionan, sería lógico prescribirlas preventivamente a los pacientes, dijo Karran, dado que los cambios en el cerebro asociados con la demencia senil ocurren hasta diez años antes de que aparezcan los síntomas.


Karran dijo que la promesa que ofrece esta droga y otros dos que ahora se están probando, le permiten ser optimista sobre la posibilidad de un gran avance en el horizonte, a pesar de años de desilusiones en el campo de la investigación del Alzheimer.

Actualmente, las únicas drogas que se usan para la demencia pueden esconder los síntomas, pero no demoran la aparición de la enfermedad.

El escaneo de cerebro muestra que los cambios en pacientes con enfermedades del tipo del Alzheimer pueden ocurrir hasta una década antes de tener los síntomas. Entonces, recetar a la gente drogas con anticuerpos entre cinco y diez años antes de que la enfermedad se desarrolle podría tener un importante impacto en la prevalencia de la enfermedad, dijo.

Doug Brown, director de investigaciones y desarrollo de la Alzheimer’s Society, dijo: “Si podemos demorar el comienzo cinco años podríamos reducir a la mitad los casos de demencia, y las recientes investigaciones sugieren que eso es una posibilidad”.

Nick Fox, profesor del Institute of Neurology, del University College London, dijo que impedir la enfermedad antes de que se presenten los síntomas ofrece la mejor “ventana de oportunidad” para detener el impacto de la enfermedad. “Esperemos poder demorar la devastación en la etapa en que todavía hay mucho por salvar... en lugar de cuando la gente está confinada a su cama o muda, porque ese es el resultado final de estas terribles enfermedades.


Información procedente de: http://www.mercado.com

martes, 14 de enero de 2014

Cuatro avances que cambiarán el estudio del cerebro y sus enfermedades

Cuatro avances que cambiarán el estudio del cerebro y sus enfermedades


La revista Science, como cada fin de año, ha destacado los diez descubrimientos más importantes de 2013. La lista aparece el número del 20 de diciembre de la revista. De ellos, cuatro están relacionados con el cerebro.

El cuarto lugar del Top Ten de Science lo ocupa el método ideado por investigadores de la Universidad de Stanford liderados por Karl Deisseroth para hacer transparente el cerebro. “Llamado CLARITY, hace que el tejido cerebral se vuelva transparente como un cristal. El método sustituye  los lípidos que forman parte de las membranas celulares por un gel transparente pero preserva las neuronas y otras células cerebrales, así como los orgánulos de su interior”. El equipo de Deisseroth logró transparentar un cerebro de ratón entero, para así poder observar mejor su interior, utilizando diversas técnicas de tinción que marcan selectivamente tipos celulares, neurotransmisores o proteínas.

CLARITY

CLARITY: Una técnica que hace mas fácil observar el cerebro haciéndolo transparente para luego “teñir” estructuras concretas.

El trabajo, publicado el pasado mes de abril en la revista “Nature”, abre una nueva ventana al estudio del cerebro. A diferencia de otros intentos anteriores, que hacían al tejido cerebral demasiado frágil para trabajar con él, CLARITY confiere la suficiente robustez al cerebro para infiltrarle repetidamente con los marcadores específicos. Según algunos investigadores, señala Science, este destacable avance podría acelerar hasta cien veces tareas como contar todas las neuronas una región concreta del cerebro y podría incluso ser más informativa que los técnicas de imagen de tejido cerebral postmortem. De momento, la técnica está limitada a una pequeña porción de tejido: sólo “clarificar” el cerebro de 4 milímetros de diámetro de un ratón lleva nueve días. Pero el paso está dado.

Karl Deisseroth es también uno de los “padres” de otra técnica que los neurocientíficos utilizan con mucha frecuencia: la optogenética, que permite activar y desactivar neuronas mediante luz láser. Posiblemente, sus trabajos le hagan merecedor del Nobel en un futuro no muy lejano.
Miniórganos de laboratorio.

En quinta posición se encuentran los miniórganos creados en el laboratorio, incluido un minicerebro, además de riñones e hígados diminutos, obtenidos a partir de células de la piel. El trabajo que detallaba la obtención de un “organoide cerebral” del tamaño de un guisante se publicó también en “Nature” el pasado mes de agosto. Lo llevó a cabo un equipo de investigadores liderados por el austriaco Juergen Knoblich. “Tales órganos humanos miniaturizados podrían ser modelos mucho mejores que los animales para el estudio de las enfermedades humanas”.

Imagen ampliada de un minicerebro en el que se observa la retina en desarrollo (más oscuro). En el recuadro, la asombrosa similitud minicerebro del laboratorio (derecha) y el de un ratón en desarrollo (izquierda)
Imagen ampliada de un minicerebro en el que se observa la retina en desarrollo (más oscuro). En el recuadro, la asombrosa similitud minicerebro del laboratorio (derecha) y el de un ratón en desarrollo (izquierda)

La técnica ya se empleó con éxito para estudiar un trastorno del desarrollo, la microcefalia, que impide que el cerebro alcance un tamaño adecuado, y lograron además corregirlo in vitro reemplazando el gen defectuoso. Y es que estos diminutos cerebros desarrollan todas las capas del cerebro de un feto en desarrollo. Se obtienen a partir de células madre pluripotenciales inducidas (iPSCs), obtenidas a partir de células de la piel. Estas células “pueden llegar a formar modelos interesantes para estudiar mecanismos fisiológicos humanos y enfermedades. Asimismo, se han utilizado para estudiar el mecanismo de acción de nuevos fármacos y para determinar su eficacia y falta de peligrosidad. Lo que no es usual, entre otras cosas por el fracaso al intentarlo, es construir un órgano determinado a partir de unas pocas células en cultivo. Y mucho menos usual, que ese órgano fuese el cerebro”, explicaba a ABC Juan A. de Carlos investigador del Instituto Cajal (CSIC) y experto en desarrollo del telencéfalo.

Lavado de cerebro nocturno
Otro de los avances destacados por Science es el descubrimiento de que mientras dormimos el cerebro aprovecha para hacer una limpieza nocturna a fondo. Las células cerebrales parecen encogerse para aumentar en un 60% el espacio libre para que fluya el líquido cefalorraquídeo, encargado de las labores de limpieza en el cerebro. Un auténtico lavado de cerebro nocturno, para estar frescos al día siguiente.

cerebro-lavadob

El trabajo, llevado a cabo con ratones y publicado en “Science” en octubre pasado, muestra que,  diferencia de lo que ocurre en algunas grandes ciudades, donde el camión de la basura circula en hora punta, en el cerebro las tareas de limpieza son incompatibles con un buen procesamiento de la información durante el día. Así lo explicaba Maiken Nedergaard, que lideró la investigación: «El cerebro dispone de energía limitada y parece que tiene que elegir entre dos estados funcionales: despierto y consciente o dormido y realizando tareas de limpieza». Además una cuestión fundamental de la biología: ¿Por qué dormimos? Según el trabajo, esta limpieza estaría entre los motivos fundamentales de que cada noche caigamos en brazos de Morfeo.

Flora intestinal
Tres millones diferentes de genes se expresan en nuestro interior. Forman parte del genoma de nuestra flora intestinal o microbiota. Frente a ellos, los aproximadamente 20.000 genes de la especie humana son una nadería. No es de extrañar que nuestros inquilinos invisibles se estén haciendo notar cada vez más. Parecen tener bastante “peso” en el desarrollo de patologías como la diabetes o las enfermedades autoinmunes o en nuestra facilidad para acumular kilos de más. Influyen mediante los metabolitos que producen en nuestro estado de ánimo y la ansiedad que experimentamos. Y al parecer pueden también modificar nuestro comportamiento.

cerebro-intestino 

Las últimas investigaciones, como la publicada en la revista Cell este mismo mes, apuntan en esa dirección: En los trastornos del desarrollo neurológico, incluyendo los del espectro autista (TEA), hay subgrupos de individuos que presentan una variedad de anomalías de trastornos gastrointestinales (GI). Modelos de ratón para el estudio de los TEA señalan alteraciones de la barrera gastrointestinal y la microbiota en la activación inmune materna. El tratamiento oral de la descendencia de estas madres con Bacteroides fragilis, comensales humanos, corrige la permeabilidad intestinal, altera la composición microbiana, y mejora los defectos de comunicación y comportamientos ansiosos así como las estereotipias sensoriomotoras en modelo de ratón.

Estas crías tienen perfil metabolómico sérico alterado y B. fragilis modula los niveles de varios metabolitos. Esta investigación apoya una conexión entre el cerebro y el intestino a través del microbioma al menos en modelos de ratón lo que abre la puerta a una potencial terapia probiótica para corregir síntomas conductuales en los trastornos del neurodesarrollo humanos.

¿Qué papel juega la flora intestinal en la salud del cerebro?  Así respondía a esta pregunta en septiembre pasado Ana Frank, jefe de sección de Neurología y  coordinadora de la Unidad de Trastornos Cognitivos y del Comportamiento del Hospital Universitario la Paz
«Hasta ahora la investigación la hemos centrado demasiado en el cerebro, como órgano aislado, y no hemos investigado la influencia de otros órganos, como el tubo digestivo y el sistema endocrino», explica la doctora Ana Frank. Cada vez se investiga más la composición de la microbiota intestinal, el conjunto de bacterias que habitan en nuestro sistema digestivo, y su relación con diversas enfermedades, desde metabólicas hasta mentales, señalas esta experta. «Varias teorías apuntan a una relación estrecha entre el tubo digestivo y el cerebro. Incluso el desarrollo de esa microbiota durante al infancia puede determinar la composición de receptores de diferentes neurotransmisores en el cerebro en maduración  y la respuesta inmunológica frente a patógenos». Una relación que comienza en los primeros años de vida pero podría incluso condicionar la forma en que el cerebro responde en la vejez.
Información procedente de: http://abcblogs.abc.es

Consejos para ayudar a un paciente de Alzheimer

Las personas que cuidan a un enfermo de Alzheimer pueden dedicarle todo su cariño y amor, pero cometer errores que ni ellos mismos conocen por el simple hecho de no saber cómo ayudar a un paciente de Alzheimer.  Por este motivo es importante saber cuáles son los cuidados imprescindibles.

Ayudar a un paciente de Alzheimer: lo que necesitas saber

1.      Acepta sus limitaciones. Para ayudar a un paciente de Alzheimer es importante reconocer que el enfermo no se comportará igual que antes, y es imprescindible aceptar esta nueva realidad para evitar que se sienta mal.

2.      Ayúdale a comunicarse. Si tiene dificultades para contarte qué ha hecho hoy o qué tiempo hace, siempre que lo consideres oportuno facilita la comunicación diciendo las palabras que el paciente quiere pronunciar pero ha olvidado. No interrumpas su conversación, pues está esforzándose por expresarse y se sentirá poco apreciado si no valoras su esfuerzo.

3.      Utiliza palabras sencillas. Cuando le hables, procura que tus palabras sean fáciles de comprender y comunícate con él de manera tranquila.

4.      Si le cuesta hacer las tareas cotidianas… Es importante ayudar a un paciente de Alzheimer en la realización de las tareas del día a día. Siempre que lo necesite, podemos ayudarle a vestirse, bañarse, ir al baño y atarse los cordones, con una actitud optimista para que el enfermo de Alzheimer comprenda que nos encanta ayudarle en todo lo que podamos.

5.      Acompáñale al médico. Le hará ilusión tener tu apoyo en estos momentos. Asegúrate de apuntar todos los medicamentos que deberá tomar, y en qué horarios y fechas.
6.      Cuando haga ejercicio… Sal con él y asegúrate de que no se esfuerce demasiado, ni se haga daño.
7.      Anímale a participar. Si vas a preparar la cena o a decorar el árbol de Navidad, motívale a ayudarte con pequeñas tareas que pueda realizar, y ayúdale siempre que sea necesario pero procura que se sienta independiente.

Información procedente de: http://tallerescognitiva.com/

Visualizan los primeros cambios del cerebro con Alzheimer


Desde hace tiempo se sabe que la enfermedad de Alzheimer empieza en una zona concreta de cerebro: la corteza entorrinal (Braak & Braak, 1991), que es el hall de acceso al hipocampo, una estructura del cerebro relacionada con la memoria y el aprendizaje. Desde esta zona, situada en el lóbulo temporal, se extiende a otras estructuras del cerebro como la corteza parietal, una región del cerebro implicada, entre otras funciones, en la orientación espacial y la navegación.
Usman Khan/lab of Scott A. Small, Universidad de Columbia. Mediante resonancia magnética se observa por primera vez que el alzhéimer empieza en la corteza entorrinal (amarillo) y se extiende desde aquí a las cortezas perirrinal (rojo abajo) y parietal posterior (rojo arriba)
Usman Khan/lab of Scott A. Small, Universidad de Columbia
Mediante resonancia magnética se observa por primera vez que el alzhéimer empieza en la corteza entorrinal (amarillo) y se extiende desde aquí a las cortezas perirrinal (rojo abajo, junto a la entorrinal en amarillo) y parietal posterior (rojo arriba)

Pero ahora por primera vez investigadores de la Universidad de Columbia han logrado visualizar este proceso, en las primeras etapas, en pacientes vivos mediante resonancia magnética de alta resolución y han comprobado que el alzhéimer empieza específicamente en la región lateral de la corteza entorrinal (CEL),  que juega un papel clave en la consolidación de la memoria a largo plazo, entre otras funciones”, explican los investigadores.

Los investigadores sospechan que el alzheimer se propaga “funcionalmente”, es decir, al comprometer la función de las neuronas en la corteza entorrinal lateral, lo que a su vez pone en peligro la integridad de las neuronas en las áreas adyacentes.

Otro hallazgo importante del estudio es que  la disfunción de la corteza entorrinal lateral tiene lugar cuando se producen cambios simultáneos en dos proteínas características de la enfermedad de Alzhéimer, tau y la proteína precursora amiloide (APP).  ”La corteza entorrinal lateral es especialmente vulnerable a la enfermedad de Alzheimer, ya que aquí normalmente se acumula tau, lo que la hace más propensa a que se deposite también  APP. Juntas, estas dos proteínas dañan las neuronas de de la corteza entorrinal lateral, preparando el escenario para la aparición de la enfermedad de Alzheimer”, señala una de las autores principales, Karen E. Duff.

Estos hallazgos podrían mejorar la detección temprana de la enfermedad, lo que permitiría a los medicamentos ser más efectivos. Algunos investigadores argumentan que no tiene sentido dar una medicación para preservar la memoria cuando el hipocampo ya se ha deteriorado y no puede cumplir su función. Detectar cuándo se ve afectada la corteza entorrinal, permitiría actuar antes de que el hipocampo se deteriore irreversiblemente. El estudio se publica hoy en la edición digital de la revista Nature Neuroscience 

En el estudio, los investigadores utilizaron una variante de alta resolución de resonancia magnética funcional para localiza defectos metabólicos en el cerebro de 96 adultos que participaron en el Proyecto de Envejecimiento Washington Heights-Inwood Columbia (WHICAP). Todos los adultos estaban libres de demencia en el momento de la inscripción. “Esta investigación nos permitió seguir a un gran grupo de individuos sanos de edad avanzada, algunos de los cuales han desarrollado la enfermedad de Alzheimer. Nos ha dado una oportunidad única para obtener imágenes y caracterizar los pacientes con enfermedad de Alzheimer en sus primeras etapas, en la fase preclínica”, explica Scout A Small, que lidera junto con Karen Duff el estudio.

De los 96 participantes, seguidos durante tres años y medio, 12 mostraron los primeros síntomas de alzhéimer, y en la imágenes de resonancia los investigadores observaron que tenían una actividad metabólica reducida en el CEL, en comparación con la de los 84 adultos que estaban libres de demencia. Y esa actividad reducida se asociaba a la pérdida de memoria.

Una segunda parte del estudio abordó el papel de tau y la APP, las dos proteínas características del alzhéimer, en la disfunción del CEL. Los estudios anteriores habían sugerido que la disfunción de la corteza entorrinal se asociaba con anomalías tanto de la proteína tau como de la precursora de la beta amiloide, pero no se sabía cómo interactúan entre sí para producir esta disfunción, en particular en las primeras etapas del Alzheimer preclínico, cuando aún no hay síntomas visibles.

Para resolver esta cuestión el equipo creó tres modelos de ratón, uno con niveles elevados de tau en la CEL; otro con niveles elevados de proteína precursora de amiloide (APP), y otro con niveles elevados de ambas proteínas. Los investigadores encontraron que la disfunción de la corteza entorrinal lateral sólo se produjo en los ratones con niveles elevados tanto de tau como de APP.

El estudio tiene implicaciones para la investigación y el tratamiento. ”Ahora que hemos establecido claramente dónde empieza la enfermedad de Alzheimer, y mostramos que esos cambios son observables mediante resonancia magnética funcional, podemos detectar la enfermedad de Alzheimer en su fase preclínica temprana, cuando puede ser más tratable y antes de que se extienda a otras regiones del cerebro” destaca Small. Además, este nuevo método de imagen podría ser utilizada para evaluar la eficacia de los fármacos prometedores para el alzhéimer durante las primeras etapas de la enfermedad.

Información procedente de: http://abcblogs.abc.es

jueves, 12 de diciembre de 2013

Una prótesis neural restaura el comportamiento tras una lesión cerebral



Científicos de la 'Case Western Reserve University', en Cleveland, Ohio, Estados Unidos, y el Centro Médico de la Universidad de Kansas, en Lawrence, Kansas, Estados Unidos, han restaurado el comportamiento, en este caso la capacidad de llegar a través de una abertura estrecha a coger comida, mediante una prótesis neural en un modelo de rata con lesión cerebral. Este equipo espera desarrollar un dispositivo que mejore de forma rápida y sustancial las funciones después de la lesión cerebral en humanos.

   Actualmente, no existe un tratamiento comercial para los 1,5 millones de estadounidenses, incluyendo soldados de Afganistán e Irak, que sufren lesiones cerebrales traumáticas (TBI, en sus siglas en inglés) o las cerca de 800.000 víctimas de accidente cerebrovascular que sufren debilidad o parálisis en Estados Unidos anualmente.

   Esta prótesis, llamada interfaz cerebro-máquina-cerebro, es un sistema microelectrónico de bucle cerrado en el que se reproducen las señales de una parte del cerebro, se procesan en tiempo real y luego se cierra la lesión mediante la estimulación de una segunda parte del cerebro que había perdido la conectividad, según explica un artículo publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.

   "Si utiliza el dispositivo para conectar la actividad de una parte del cerebro con otra, ¿es posible inducir la recuperación de la lesión cerebral traumática? Ése es el núcleo de esta investigación", subraya Pedram Mohseni, profesor de Ingeniería Eléctrica e Informática en la 'Case Western Reserve', que construyó la prótesis cerebral. "Hemos encontrado que es posible utilizar una prótesis neural de bucle cerrado para ayudar a reparar una lesión cerebral", añade.

   Los investigadores probaron la prótesis en un modelo de rata con lesión cerebral en el laboratorio de Randolph J. Nudo, profesor de Fisiología Molecular e Integrativa en la Universidad de Kansas. Nudo mapeó el cerebro de la rata y desarrolló un modelo en el que las partes anterior y posterior del cerebro que controlan las extremidades anteriores de la rata se desconectan.

   Situada en lo alto de la cabeza de cada animal, la interfaz cerebro-máquina-cerebro es un 'microchip' en un circuito pequeño conectado a microelectrodos implantados en las dos regiones del cerebro. El dispositivo amplifica las señales, que son potenciales llamadas de acción de los nervios y producidas por las neuronas en la parte anterior del cerebro.

   Un algoritmo separa estas señales, con un registro del pico de actividad del cerebro, del ruido y otros artefactos. Con cada pico detectado, el microchip envía un pulso de corriente eléctrica para estimular las neuronas en la parte posterior del cerebro, conectando artificialmente las dos regiones del cerebro.

   Dos semanas después de implantar la prótesis en los roedores y que funcionara de manera continua, los modelos de rata que utilizaron el sistema de circuito cerrado completo habían recuperado casi todas las funciones perdidas por una lesión, siendo capaces de coger con éxito una bolita de comida cerca del 70 por ciento de las veces, no siempre como en las ratas sin lesión pero mucho mejor que en el caso de las lesionadas.

   Los modelos de ratas que recibieron estímulos aleatorios del dispositivo recuperaron menos de la mitad de los alimentos y aquellas que tuvieron estímulos recuperaron alrededor de un cuarto de la comida. Ante el éxito de estos resultados, Mohseni resalta que no se sabe todavía si se debe dejar el implante colocado durante toda la vida o se puede retirar a los dos o seis meses, siempre y cuando se hayan formado las nuevas conexiones en el cerebro.

   La investigación sobre el cerebro ha demostrado que, durante los periodos de crecimiento, las neuronas que se comunican regularmente desarrollan y consolidan las conexiones. Mohseni y Nudo dijeron que necesitan más estudios sistemáticos para determinar qué ocurre en el cerebro que conduce a la restauración de la función y si hay una ventana de tiempo óptimo tras la lesión en la que se debe implantar el dispositivo para restaurar la función.

Información procedente de: http://www.europapress.es

lunes, 9 de diciembre de 2013

Regalos para personas con Alzheimer

Si usted tiene un cuidador o una persona con la enfermedad de Alzheimer en su lista de regalos, tenemos algunas sugerencias para hacer sus compras un poco más fácil. 

En las primeras etapas

Artículos para ayudar a recordar cosas
  • almohadillas refrigerador recordatorio magnética
  • Post-It Notes
  • cestas o bandejas que pueden ser etiquetados dentro de armarios o cajones
  • un pequeño diario de bolsillo o portátil
  • pizarras borrables para habitaciones principales de la casa
  • un calendario memorable con fotos de la familia - escribir ocasiones familiares especiales como cumpleaños y aniversarios
Artículos para ayudar con las tareas diarias
  • un teléfono de memoria que puede almacenar hasta ocho cuadros con los nombres y la información de familiares y amigos dispensador de medicamentos automático que puede ayudar a la persona que vive con la enfermedad de Alzheimer acordarse de tomar la medicina póngase en contacto con
  • nocturna centellante que se encienden automáticamente cuando se hace de noche
  • un reloj con la fecha y la hora, en mayúsculas,
Artículos para ayudar a mantener la persona que se dedique
  • una excursión a ver una película, obra de teatro o concierto, un evento deportivo, museo o, posiblemente, un viaje de compras para las fiestas organizadas con amigos y familiares
  • CDs musicales favoritos o CD con la compilación de canciones favoritas
  • Colección de VHS / DVD de las películas favoritas
  • actividades tales como scrapbooking u otros trabajos manuales
En las etapas de mediana y finales

Regalos de estimulación sensorial. Estimular los cinco sentidos pueden traer recuerdos agradables. Dar regalos tales como:
  • lociones perfumadas
  • una bata de baño suave y esponjosa en un color favorito
  • una manta suave o manta para mantener el calor
. Ropa Póngase cómodo, fácil de quitar, ropa fácilmente lavables tales como:
  • sudaderas
  • tejidos de punto
  • grandes calcetines congregadas
  • zapatos con lazos de velcro
  • arrugas camisones libres, camisones y batas
Música. Las investigaciones demuestran que la música tiene un impacto positivo en las personas con enfermedad de Alzheimer, traerlos de vuelta a los buenos tiempos, el aumento de la estimulación y proporciona la oportunidad de interactuar con los miembros de la familia. Comprar CDs favoritos o grabar un CD lleno de favoritos musicales
 
Fotografías enmarcadas o un collage de fotos. Copiar fotos de familiares y amigos en los centros de la foto, inserte el nombre de las personas en la foto y poner en cuadros o en un álbum de fotos creado específicamente para esa persona.

Regalos para los cuidadores

  • El regalo del tiempo. Rentable y regalos verdaderamente significativos son los cupones de fabricación propia para limpiar la casa, cocinar una comida, cortar el césped, palear la calzada, y dando tiempo libre por lo que un médico pueda hacer algo para satisfacer sus necesidades.
  • Las tarjetas de regalo y certificados. Dar los certificados de regalo para restaurantes, servicios / limpieza en seco Servicio de lavandería, cuidado del césped, la ayuda del ordenador / la tecnología, los servicios de limpieza y servicios de cuidado del cuerpo personal como masajes y pedicura.
  • Libros Además de dar a las novelas en la lista de "lectura obligatoria" del cuidador, también hay una serie de libros sobre la prestación de cuidados
  • Grabador de vídeo digital (DVR). Compra DVR,  el cuidador puede grabar programas favoritos o los programas deportivos que él o ella no puede ser capaz de reloj en tiempo real debido a las responsabilidades de cuidado.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Desarrollan El primer medicamento capaz de frenar la enfermedad

  • En pruebas con ratones, se ha demostrado que mejora la memoria y previene el daño cerebral que provoca este trastorno
En una serie de pruebas realizadas con ratones enfermos de Alzheimer, científicos del Salk Institute for Biological Studies de Estados Unidos han demostrado que el compuesto J147 es capaz de detener los devastadores efectos cerebrales que produce este trastorno. Aunque dicho compuesto aún no ha sido probado en humanos, los científicos creen que los resultados obtenidos en roedores demuestran su enorme potencial como tratamiento. Los investigadores desarrollarán pruebas clínicas con personas en un futuro próximo. Por Yaiza Martínez de tendencias Científicas.

Un nuevo medicamento, bautizado como J147, podría servir para detener los efectos devastadores producidos en el cerebro por la enfermedad del Alzheimer, un trastorno neurodegenerativo que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales y que se calcula padecen unos 26 millones de personas en todo el mundo.

En pruebas realizadas con ratones enfermos de Alzheimer, el J147 mejoró la memoria de estos animales y previno su daño cerebral.

El nuevo compuesto, que ha sido desarrollado por científicos del Salk Institute for Biological Studies de Estados Unidos, podría ser probado en humanos en un futuro próximo.

Tratar varios factores
Según declaraciones de David Schubert, desarrollador del medicamento y director del Salk’s Cellular Neurobiology Laboratory, recogidas en un comunicado del Instituto Salk, en las pruebas realizadas: “el J147 aumentó la memoria tanto de ratones normales como de ratones con Alzheimer, y también protegió el cerebro de los animales de la pérdida de conexiones sinápticas”. Salk añade que actualmente “no existe en el mercado ningún medicamento contra el Alzheimer con estas dos propiedades”.

Las conexiones sinápticas son aquéllas que se producen entre las neuronas o células cerebrales, y resultan esenciales para el funcionamiento normal del cerebro, porque garantizan la transmisión de los impulsos nerviosos.

Aunque todavía se desconoce si el J147 resultará seguro y efectivo en individuos afectados por el Alzheimer, sus creadores afirman que los resultados obtenidos con ratones demuestran el potencial del medicamento para el tratamiento de la enfermedad en humanos.

Una vía alternativa de investigación
El Alzheimer provoca un declive continuo e irreversible de las funciones cerebrales: produce pérdida de memoria y de habilidad para pensar claramente e incapacita para la realización de tareas simples, como comer o hablar. En sus últimos estadios, el Alzheimer es además letal.

Este trastorno está relacionado con el envejecimiento y aparece normalmente después de los 60 años, pero un pequeño porcentaje de familias presenta un riesgo genético de desarrollarlo precozmente. Por otro lado, el Alzheimer se encuentra entre las diez primeras causas de muerte.

Aunque su origen aún hoy es desconocido, parece que estaría causado por una compleja combinación de factores genéticos, ambientales y de estilo de vida. Los medicamentos aplicados hasta ahora para su tratamiento, como Aricept, Razadyne o Exelon, sólo han conseguido producir mejoras efímeras de la memoria, pero no han podido frenar el desarrollo del trastorno.
Para encontrar un nuevo tipo de medicamento más eficiente, Schubert y sus colaboradores no siguieron la tendencia de la industria farmacéutica, centrada principalmente en la investigación de los procesos biológicos implicados en las llamadas placas amiloideas. Estas placas, formadas por fragmentos proteicos de beta-amiloides que se sitúan en los espacios entre las células nerviosas del cerebro, son características del Alzheimer. Sin embargo, los medicamentos destinados a tratarlas no han tenido éxito en las pruebas clínicas realizadas, explica Shubert.

Por esta razón, el científico y su equipo siguieron otra vía de investigación: utilizaron neuronas vivas desarrolladas en laboratorio para probar en ellas la efectividad de compuestos sintéticos como protectores de las células cerebrales, contra diversas patologías relacionadas con el envejecimiento del cerebro.

También para tratar otras enfermedades
Gracias a estas pruebas, los científicos descubrieron un compuesto mucho más potente que los hallados hasta ahora. Tal y como explica Marguerite Prior, investigadora asociada del Laboratorio de Shubert que dirigió el proyecto junto al investigador Qi Chen:
“probando estos compuestos en cultivos de células vivas, pudimos determinar su comportamiento con una serie de problemas vinculados con la edad, y seleccionar el mejor candidato para tratar varios aspectos del Alzheimer, no sólo uno”.
Una vez seleccionado el J147, los científicos lo suministraron en primer lugar, por vía oral, a ratones corrientes. Posteriormente, en colaboración con Amanda Roberts, profesora de neurociencia molecular de The Scripps Research Institute, llevaron a cabo una serie de pruebas de comportamiento que demostraron que el medicamento había mejorado la memoria de estos animales.

Asimismo, en otras pruebas realizadas con ratones con Alzheimer, se constató que el J147 evitaba el declive cognitivo de los roedores. En concreto, estos animales produjeron, gracias al compuesto, más cantidad de una proteína conocida como factor neurotrófico derivado del cerebro o BDNF, que protege a las neuronas de los ataques tóxicos, ayuda a la formación de nuevas neuronas y propicia la conexión de éstas con otras células del cerebro. La BDNF está además implicada en la formación de recuerdos.

Dada la enorme capacidad comprobada del J147 para proteger las células nerviosas, los científicos creen que este medicamento podría ser efectivo para tratar otros trastornos neurológicos y no sólo el Alzheimer.

Los enfermos de Parkinson, Huntington, esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o las personas que han sufrido infartos cerebrales también podrían beneficiarse de él. Los resultados de esta investigación han aparecido publicados en la revista PLos ONe

Aumenta la esperanza
Recientemente, hemos sabido de otros avances que hacen pensar en la próxima aparición de un tratamiento contra el Alzheimer. Por ejemplo, hace unos días hablamos del diseño de anticuerpos destinados a combatir la enfermedad, llevado a cabo por investigadores del Rensselaer Polytechnic Institute (RPI) de Estados Unidos.

En este caso, y según publicó el RPI, los científicos crearon anticuerpos destinados a neutralizar a proteínas nocivas, propiciadoras del desarrollo de la enfermedad, sin atacar monómeros inofensivos o péptidos individuales no relacionados con ella.

Además, el pasado mes de octubre, investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) hacían público su descubrimiento sobre el papel clave de los astrocitos, las células más abundantes del cerebro, en el desarrollo del Alzhéimer. Según publicó al respecto SINC, este trabajo también abre una vía al diseño de tratamientos eficientes contra la enfermedad.

Por último, el pasado mes de marzo, publicamos que un equipo de investigadores de la Universidad Northwestern de Estados Unidos había conseguido por vez primera transformar una célula madre embrionaria humana en una neurona específica, del mismo tipo que destruye la enfermedad del Alzheimer en sus estadios iniciales. Este logro abriría un camino a futuros transplantes neuronales como método de tratamiento.


 www.afate.es
Información procedente de: http://www.alzheimeruniversal.eu
Asocian la falta de sueño con acumulaciones de proteína β-amiloide

 
Un nuevo estudio sugiere que los adultos mayores que no duermen bien tendrían una mayor cantidad de placas cerebrales características de la enfermedad de Alzheimer (EA).
 
Desde hace tiempo se sabe que la calidad del sueño se asocia con el pensamiento y la memoria, y que las personas con EA presentan patrones de sueño muy alterados. Ahora, los resultados apuntarían a la alteración del sueño como un factor de riesgo modificable que se podría tratar para prevenir la EA.
 
Los investigadores preguntaron a 70 adultos de una edad media de 76 años (rango: 53-91 años) cuántas horas dormían por noche y con qué frecuencia se despertaban o si sufrían otros trastornos del sueño. Luego, los sometieron a estudios de neuroimagen cerebral para identificar acumulaciones de la proteína β-amiloide.
 
Se observó que la cantidad de placas de β-amiloide de los participantes se asociaba con la cantidad y la calidad de horas de sueño. Los niveles medios de las placas aumentaban con cada hora menos de sueño de los participantes y con cada punto adicional obtenido en un cuestionario estandarizado sobre mala calidad del sueño. 

Información procedente de: http://www.neurologia.com

domingo, 1 de diciembre de 2013

La resonancia magnética, una técnica imprescindible en el diagnóstico cerebral


En el Día Internacional de la Radiología tuvo lugar la jornada sobre técnicas de neuroimágen y su aplicación en enfermedades neurodegenerativas, organizada por la Fundación CIEN en colaboración con la Asociación Española de Técnicos en Radiología, en el Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía.

Javier Gálvez, técnico del Hospital Ruber Internacional, ha realizado un repaso por la historia de la radiología, técnica crucial en la medicina, ya que fue la primera en permitirnos estudiar el cuerpo humano sin necesidad de una intervención quirúrgica. Desde los primeros rayos X, que como hoy sabemos producían lesiones en ocasiones muy importantes, los técnicos han recorrido un importante camino hasta el “factor de protección radiológico” que conocemos hoy. Desde la utilidad más limitada a tórax, huesos y cálculos renales, hemos llegado en la actualidad a desarrollar diversos y sofisticados sistemas digitales que nos permiten no solo “observar” el cuerpo humano, sino “interpretar toda una cantidad de datos relacionados y comparados que nos aportan un conocimiento profundo del comportamiento del mismo y, sobre todo, de las alteraciones que en él se producen”.

En este sentido, la aplicación de las técnicas de neuroimágen al estudio y diagnóstico de las enfermedades neurodegenerativas ha sido un tema central. José Mª Millán, neurorradiólogo del Hospital Universitario 12 de Octubre, centrándose en la enfermedad de Alzheimer ha explicado a los asistentes cómo la Resonancia Magnética proporciona información que permite discriminar entre patologías quirúrgicamente tratables y patologías como la enfermedad de Alzheimer. Según Millán, la Resonancia Magnética ha supuesto en este sentido un salto crucial, “al permitir descartar tumores, hematomas o hemorragias que pueden ser tratadas, y que podían ser fácilmente confundidas con demencia por su clínica”.

Además, la Resonancia Magnética nos proporciona “muchísima información del cerebro, que permite, por ejemplo –con la aplicación de técnicas de volumetría- apreciar la atrofia típica en enfermedad de Alzheimer –pérdida de volumen por la reducción de sinapsis y deterioro pronunciado del hipocampo- y establecer así un diagnóstico probable de la enfermedad”.  Las imágenes 3d “permiten observar con precisión si la atrofia del hipocampo con relación al resto de áreas del cerebro es anómala, y es esta comparación la que nos posibilita determinar el grado de probabilidad de enfermedad de Alzheimer”.

De igual manera, las técnicas de perfusión –medición de la irrigación sanguínea en el cerebro- la medición de metabolitos en las distintas zonas del cerebro –espectroscopía-, la Resonancia Magnética tractográfica y la funcional, nos  permiten evaluar si un paciente experimenta o no una degeneración mayor de la típica para su edad, y en qué zonas se está produciendo con mayor intensidad, acercándonos igualmente al diagnóstico más fiel de la enfermedad de Alzheimer.

En la aplicación de estas técnicas, y quizás en mayor medida en la de las técnicas Resonancia Magnética -PET, se encuentra el futuro del estudio del alzhéimer. Para Millán, el desarrollo de estas técnicas, que “integran la medicina molecular y la resonancia magnética” podría suponer un avance crucial, ya que nos permiten adelantarnos a la enfermedad de Alzheimer, “mediante la evaluación del depósito y distribución de amiloide en el cerebro de un paciente aunque aún no manifieste la clínica asociada a la enfermedad”.
El departamento de Neuroimagen de la Fundación está compuesto por un equipo multidisciplinar, Eva Alfayate Coordinadora Técnica de Neuroimagen de la Fundación CIEN explicó los diferentes perfiles profesionales que forman el departamento de Neuroimagen de la Fundación CIEN, Técnicos de Radiodiagnóstico, Neurorradiólogos, Físicos, Ingenieros Informáticos y de Telecomunicaciones, Matemáticos y Psicólogos; cuál es su labor y responsabilidades.

Juan Álvarez Linera expuso las diferentes técnicas que se llevan a cabo para el estudio de la Enfermedad de Alzheimer en Resonancia Magnética en la misma línea que el Dr. Millán comentó por la mañana.

Marina Ávila explicó los principios generales, requisitos científicos, criterios éticos y la legislación relativa al voluntario en investigación, destacando su importancia para la ciencia con el Proyecto Vallecas como ejemplo, donde se está evaluando a una muestra de 1.200 voluntarios en un estudio longitudinal que permitirá avanzar en la identificación de marcadores para la detección precoz del alzhéimer.

Izaskun Roldán explico la importancia del banco de tejidos en la investigación y animó a todos a donar su cerebro, ya que son necesarios tanto cerebros sanos como los de las personas que hayan sufrido alguna patología. Además presentó publicaciones de estudios que se habían podido realizar gracias al material del BT-CIEN.

La jornada se cerró con la intervención de Francisco Jiménez, secretario general de AETR sobre la necesidad de mejora formativa de los Técnicos en Radiología en España, a la que siguió un debate que mostró la importancia de equiparar la formación con la de la Comunidad Económica Europea y el desarrollo internacional que ha tenido esta profesión gracias a los avances tecnológicos que se producen cada día.

Para finalizar la Jornada de puertas abiertas de la mañana y la Jornada Técnica de la tarde se realizaron visitas a las instalaciones de Investigación, al departamento de Neuroimagen y al departamento de Neuropatología, Banco de Tejidos.

Información procedente de: http://fundacioncien.es

sábado, 30 de noviembre de 2013

La poesía, un refugio para los enfermos de Alzheimer

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Una adolescente empieza a leer un poema de Rudyard Kipling, rompiendo el silencio en una sala de ancianos: “Si puedes conservar tu cabeza/ cuando a tu alrededor todos la pierden”… Uno de ellos, aquejado de Alzheimer, murmura el resto: “serás un hombre, hijo mío”.

Para luchar contra la pérdida de memoria que sufren 800.000 personas en el Reino Unido, las instituciones especializadas y los hospitales recurren a la poesía.

La melodía y el ritmo de versos conocidos logra llamar a la puerta de la memoria, sirve de “detonante que activa” la palabra y los recuerdos, explicó Jill Fraser. La asociación “Kissing it Better”, que ella dirige, organiza lecturas en asilos de ancianos.

Cuando los pacientes “escuchan una palabra que pueden recordar de un poema, se les ilumina el día”, explicó Elaine Gibbs, directora de la residencia de ancianos Hylands, que alberga a 19 pensionistas en Stratford upon Avon, la patria chica de William Shakespeare, en el centro de Inglaterra.

Miriam Cowley, con su cabello gris recogido y su vestido de flores, escucha atentamente a una joven que lee el poema “Margaritas”, de William Wordsworth, un clásico en las escuelas británicas.

“Conocía el poema pero lo he olvidado. Lo aprendí cuando era una niña”, recuerda esta antigua profesora, que sufre pérdida de memoria a corto plazo. “Tendré hermosos sueños, sueños tranquilizadores, de margaritas y árboles”, se felicita.

Cuando uno llega a este centro, “todo el mundo está sentado en su rincón, y de repente empiezas a leer un poema en voz alta y ves como se les ilumina la mirada”, explicó Hannah Ciotkowski, una voluntaria de 15 años.

“Es maravilloso cuando se te suman para acabar un verso”, añade Anita Wright, 81 años, ex actriz de la prestigiosa compañía Royal Shakespeare (RSC), que también lee en esta residencia (los lectores del proyecto “Kissing it Better” tienen de 6 a 81 años).

El ritmo de la poesía “se pega en lo más profundo de nosotros”, asegura Lyn Darnley, que encabeza el departamento de voz y texto de la RSC.
“La poesía puede afectar, recuperar recuerdos, no sólo de emociones, sino también de la profundidad del lenguaje”, agregó Darnley.

Anita Wright recuerda una emotiva experiencia. Leía un poema sobre un hombre que se despedía de su amada, cuando una anciana empezó a llorar y recordó la muerte de su novio.

“No había dicho una sola palabra desde que ingresó en la institución y este poema abrió las compuertas porque remitía a un episodio de su vida”, explica emocionada Anita.

“La poesia no cura la senilidad”, afirma Dave Bell, enfermero de la organización Dementia UK, que lucha contra el Alzheimer. “Pero tiene el poder, cómo la canción, de devolver confianza a los pacientes: descubren que recuerdan algo”. Además, “permite crear un lazo entre generaciones”, añadió.

“Cuando sea vieja”, confía Hannah, de 15 años, “querré que la gente venga a verme, para leerme poemas y cantarme canciones”.

Fuente: eluniversal.com
Información procedente de: http://queleer.com